El que espera desespera

Opinión

Apuntes de reportero/ Edgar Torres

Mi madre siempre ha sido una persona de dichos. Los dice en el momento oportuno; la experiencia le ha enseñado —y a nosotros también— que en los dichos hay sabiduría. Mi madre tiene una forma peculiar de decirlos: los divide en dos. Dice la primera parte y después hace un silencio, esperando que nosotros la completemos y la digamos al mismo tiempo.

Uno de esos dichos es: “El que espera desespera”, el cual utiliza cuando nos encontramos ansiosos porque algo suceda y, aunque sabemos que va a llegar sí o sí, manifestamos nuestra incomodidad por el tiempo que lleva.

Pienso que así ha pasado con las obras del Corredor Logístico Carretero, por el que transitan a diario más de 26 mil vehículos. Para dimensionar la cantidad que eso significa, el municipio de Comala tiene poco más de 21 mil habitantes; es como si cada uno de ellos abordara un automóvil y circulara por ahí. Si pensamos en ese número de vehículos, que incluye los de carga, pasaje, particulares, etcétera, resulta evidente que obliga a que el trabajo se realice de forma adecuada y que garantice la seguridad y durabilidad de esa vía tan importante.

Recientemente, en mi noticiero “Informe 24”, la secretaria de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Movilidad (Seidum), Marisol Neri León, reiteró que el avance de la obra se encuentra en el 80 por ciento, lo que permitirá que para las vacaciones de diciembre estén terminados los carriles y resten solamente los pasos que conectarán esta vía.

Sí, “el que espera desespera”. Así nos pasó con la construcción del Paso Superior Arco Norte, en la ciudad de Colima, al igual que en el Arco Sur, con los cierres totales y parciales, largas filas y desviaciones, pero que ahora agilizan el traslado de quienes circulan por Tercer Anillo y Libramiento Sur.

Es entendible que en las redes sociales abunden las quejas y expresiones de malestar por las molestias pasajeras, que quedarán olvidadas cuando la carretera quede terminada. Pienso que hemos experimentado eso al circular por los tramos que ya están concluidos: una sensación de respiro y libertad.

Marisol Neri declaró en mi noticiero que las reuniones con los involucrados en la construcción han sido permanentes y que el objetivo es que las obras se desarrollen de forma ágil, pero sin descuidar la calidad y eficiencia de las mismas. Al mismo tiempo, se ha exigido la presencia de señalamientos y medidas de seguridad para disminuir los riesgos para los transeúntes.

Y, a propósito del dicho de mi madre, resulta que Thalía interpreta una canción titulada “Ten paciencia”, que parece completar el dicho de mi madre, pues no solo dice “El que espera desespera”, sino que añade: “pero tiene su recompensa”.

Y hasta aquí los apuntes de hoy.

 

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