Colima se ubicó como el tercer estado con mayor dinamismo económico del país en los últimos tres años, al registrar un crecimiento promedio anual superior al 2% en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), de acuerdo con un análisis publicado por el periódico El Economista.
La entidad se colocó así entre los estados que han mostrado un desempeño económico más sólido desde 2023, destacando por su resiliencia frente al comportamiento general de la economía nacional, que en el mismo periodo registró un crecimiento promedio anual de apenas –0.16%.
El desempeño de Colima la posicionó por encima de la mayoría de las entidades del país, ya que 17 de los 32 estados registraron variaciones positivas durante el periodo analizado. El resultado también coloca a la entidad como uno de los estados con mayor capacidad para mantener una evolución favorable de su actividad económica en un contexto nacional caracterizado por un crecimiento limitado.
De acuerdo con la información difundida por El Economista, Colima y Tamaulipas superaron una tasa de crecimiento promedio anual del 2% en el ITAEE, consolidándose en un segundo grupo de entidades con crecimiento sólido, aunque por debajo de Hidalgo y Chiapas.
El primer lugar correspondió a Hidalgo, con un crecimiento promedio anual de 3.56%. El avance de esta entidad estuvo impulsado principalmente por los sectores de la construcción, el turismo y las manufacturas, además de una inversión privada de 125 mil 800 millones de pesos y la creación de nuevos polos de desarrollo económico relacionados con la industria y las energías limpias.
Chiapas ocupó la segunda posición nacional, con un crecimiento promedio anual de 3.32%. Su desempeño económico se sustentó principalmente en la minería, el comercio y los servicios relacionados con el turismo, sectores que recibieron impulso mediante estrategias de promoción y una mayor disponibilidad de financiamiento empresarial.
En contraste, Campeche y Tabasco registraron las caídas más pronunciadas, en un contexto particularmente complicado para entidades con una fuerte dependencia de la actividad petrolera. La inestabilidad de los precios internacionales del crudo y la desaceleración del sector de la construcción contribuyeron al retroceso de sus economías.
El comportamiento de Colima destaca, de esta manera, en un escenario nacional en el que menos de dos terceras partes de las entidades federativas reportaron variaciones positivas en su actividad económica durante el periodo analizado.
