El anuncio que la gobernadora Indira Vizcaíno hizo el pasado 19 de mayo en beneficio del campo colimense, significa un antes y un después en la atención de este sector en la entidad, y un punto de partida en la búsqueda de justicia para quienes han dedicado su vida a la agricultura y coadyuvan de manera importante a la economía regional.
Se trata de un esquema de financiamiento para el que se destinará una bolsa de 85 millones de pesos, a fin de otorgar préstamos que van de los $100 mil a los $1.2 millones de pesos, para financiar el 90% de los proyectos productivos, y tiempo de pago suficiente para la recuperación a través de las cosechas respectivas.
Resulta importante subrayar como beneficios de este plan, que con el programa denominado Red de Financiamiento Agropecuario, los pequeños y pequeñas productoras de Colima tienen la oportunidad de contar con capital de trabajo mediante estos créditos que pueden pagarse en plazos de tres a 24 meses, con tasa del 12% anual, amortizaciones mensuales y garantías accesibles.
De acuerdo con el anunció que hizo la mandataria acompañada por el titular de Sedeco, Fracisco Rodríguez; se trata de un esquema claro de financiamiento que tiene el único y firme objetivo de apoyar al campo como no se había hecho en otros gobiernos locales, mediante créditos con esta tasa de 12% y la posibilidad de reintegrarles un 3% por pago oportuno.
El techo financiero de 85 millones de pesos atenderá sin duda a un número significativo de productores con actividades del sector primario, siempre y cuando tengan por lo menos 12 meses de actividad y registro en el SAT y cumplan los requerimientos básicos que establece la convocatoria, en la que participan Sefidec, FIRA y Caja Popular La Providencia.
De esta manera queda de manifiesto la sensibilidad del actual gobierno, que implementa un esquema de financiamiento para comenzar la tarea de sacar de la zona de marginación en la que dejaron al campo muchos gobiernos que junto con sus partidos sólo se beneficiaban electoralmente de él cada tres años.
